Muy buenas a todos/as!

       Supongo que como la mayoría hacemos, a pesar de un comienzo de año bastante malo en lo familiar, me he hecho a mí mismo una lista de propósitos de año nuevo. Me gustaría que se vieran reflejados en el blog, en parte porque así os hago partícipes de mis intenciones y de mi forma de ver la vida y en parte, por mí mismo, porque así trataré de no olvidarlos.

       El principal propósito que me hago siempre, cada día y no sólo en año nuevo, es el de tratar de ser y hacer feliz a los que me rodean. No siempre lo consigo pero no por ello dejo de intentarlo. Una muy buena amiga, ex-alumna de bachillerato, un día en clase y mientras analizábamos un poema, me preguntó, quizá con ganas de conocer mi respuesta y también con ganas de ver como salía de aquel aprieto, sobre qué era la felicidad y dónde podríamos encontrarla.

      En ese momento, me puse el disfraz de filósofo, y contesté que la felicidad era una búsqueda constante, un camino que recorremos, a veces muy rápido y con facilidad, otras andando tranquilamente, quizá a veces, a gatas y casi a ciegas y desafortunadamente, no faltan las veces que en un estrecho sendero nos encontramos descalzos, desnudos y entre espinos. Al final de ese deambular no hay nada salvo la sombra de nosotros mismos, pero mucho más sabios. En esa infructuosa búsqueda, hay momentos buenos y otros malos que nos enseñan como afrontar lo que vendrá después. En cada uno de esos momentos, encontramos la felicidad. Por tanto, la felicidad, no es ningún momento acabado sino el mismo deseo de encontrarla y la necesidad de buscarla. Seguramente, a Ana, como a muchos de vosotros/as no le convenció la respuesta, pero al que sí le pareció una buena respuesta fue a mí, y desde ese momento nunca doy por satisfecha mi necesidad de encontrar lo que busco, a sabiendas de que en cada paso está la respuesta a cada pregunta que me hago.

      Dejando de lado, esta filosofía personal y barata, voy al grano. Mis propósitos son:

  

          1.- Dar gracias continúamente a quién sea necesario por haber encontrado a la persona con la que comparto mi vida y que es mi amiga, mi compañera, mi confidente, la persona que más confía en mí, mi apoyo cuando las cosas salen mal y también quien se traga mis malos momentos y por supuesto, la que me hace disfrutar de los buenos: Isa.

           2.- Tratar por todos los medios de hacer felices a todos los que me rodean. Este objetivo ya sé que es imposible, pero el infinitivo del principio habla de intentarlo aún a sabiendas de que no lo puedo conseguir.

           3.- Intentar no tener ese carácter tan fuerte que ahuyenta a los demás, sobre todo cuando en mi mente está llena de la idea de ayudar a todos los que se acercan a mí.

          4.- No ser tan reservado con lo que me preocupa, compartirlo con los demás, quizá me ayude a solucionarlo antes.

          5.- No dar importancia a aquellas cosas que no la tienen, ya que la vida te enseña que aquello que un día te parece grave, poco después te parece una nimiedad.

         6.- No hacer siempre cosas por obligación y disfrutar un poco más de lo que me gusta. A veces, si me apetece dar un paseo por la orilla del mar y pensar en mis cosas, no dejar de hacerlo por otras cuestiones que se pueden solucionar en otro momento.

          7.- No buscar más excusas para donar sangre, pues siempre lo dejo para otro día, que por cierto, nunca llega.

         8.- Dedicar un poco de tiempo a una ONG, ya que tengo una cerca de casa y seguro que podría ayudar en algo.

       9.- Atléticamente, a pesar de mis múltiples recompensas personales, hacer algo definitivamente importante, algo memorable, o al menos, intentarlo. Por ejemplo, una maratón en tres horas, la subida al Veleta o preparar el Campeonato de España de los 100 km aunque sea comenzando por los primeros cincuenta. Varias veces he pensando en hacerlo pero en ninguna ocasión he perseverado en mi propósito inicial.

       10.- Por último, no dejar el blog abandonado como he hecho este año, y publicar todas las semanas. Los temas serán variados pero no quiero dejar de haceros partícipes de en que ando metido o que buye en mi mente.

 En fin, estos son los deberes que me he puesto para este año. Algunos son más fáciles, otros más difíciles y algunos, simplemente, del género de lo imposible, pero al menos, como dice una campaña publicitaria, nada es imposible, a lo que yo le añado, si te lo propones y luchas por ello.

 

 Feliz año 2011 a todos/as y sobre todo a los que leyendo esto os sintáis identificados y dispuestos a hacer ese camino que se propone.